Página 1: Introducción
Página 2: El capacitor en motherboards y fuentes de alimentación
Página 3: Tipos de capacitores
Página 4: Las fallas en los capacitores
Página 5: Identificando y reemplazando capacitores defectuosos
Página 6: Conclusión
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En la mayoría de los casos de fallas de placas madre y fuentes de alimentación, el culpable es un elemento fácil de reconocer pero no tan sencillo de describir funcionalmente. En esta nota te explicamos para qué sirven los capacitores y cómo reparar un motherboard "herido" por su mal funcionamiento.
Existen diversos tipos de capacitores, aunque en las computadoras estamos acostumbrados a utilizar dos clases.
En primer lugar, tenemos a los capacitores electrolíticos convencionales, que utilizan placas de aluminio y un óxido de electrolito como material dieléctrico. En la fabricación de un capacitor de esta clase, este óxido se forma a partir de la circulación de una corriente eléctrica sobre un ácido electrolítico interno del capacitor, lo cual genera una pequeña capa de óxido sobre el aluminio.
Ahora bien, el ácido empleado en los capacitores electrolíticos se presenta en estado líquido, lo cual explicará más adelante las razones de las fallas. Existe otro tipo de capacitores que no usa un ácido electrolítico, sino un polímero orgánico de estado sólido. A estos capacitores, que son más caros pero de mejores prestaciones, se los denomina comúnmente capacitores de estado sólido.

En la imagen observamos, por un lado, un capacitor de estado sólido y, por el otro, un juego de capacitores electrolíticos . Como vemos, en ambos casos se usa, generalmente, una geometría cilíndrica, aunque los de estado sólido tienen un revestimiento más robusto y usualmente son más pequeños.
Capacitores de estado sólido vs. capacitores electrolíticos
Los capacitores de estado sólido tienen varias ventajas con respecto a los electrolíticos. Una de ellas es la vida útil, que como vemos en la tabla es significativamente superior, sobre todo a temperaturas de entre 65° C y 85° C (que es el rango de temperatura típico en un gabinete no muy bien ventilado).

Esta vida útil tiene mucho que ver con la resistencia del capacitor a la temperatura. Justamente, esta propiedad hace que los capacitores sólidos sean más estables que los electrolíticos en cuanto a su capacitancia: a 105° C, un capacitor sólido varía su valor en menos de un 5%; un electrolítico lo hace en un 10%. Yendo al otro extremo, a -55° C, un sólido varía apenas un 3%, mientras que un electrolítico lo hace en un 37%.
Por último, vale destacar otro parámetro muy superior en un capacitor de estado sólido, que es la resistencia equivalente serie (ESR). En un capacitor, que idealmente no debe disipar energía, la resistencia no es algo deseado, por lo que se busca que sea lo menor posible con el fin de que el capacitor no consuma energía (que, en definitiva, le estará “robando” al procesador, chipset o lo que sea que esté filtrando en un regulador de tensión) ni genere calor.
Los capacitores de estado sólido tienen una ESR entre 10 y 100% más pequeña que la de los electrolíticos en el rango de frecuencias de 10 kHz hasta 100 kHz (lo típico en un regulador de tipo switching).
En definitiva, vemos que los capacitores de estado sólido son muy superiores a los electrolíticos. Sin embargo, son más caros y no siempre son necesarios, por lo que sólo algunos fabricantes de motherboards los utilizan, y más que nada lo hacen en las cercanías del zócalo del procesador, donde las exigencias son mayores.