Página 1: Introducción
Página 2: Nuestro método de evaluación
Página 3: Plataforma Intel: un poco de teoría
Página 4: Plataforma Intel: pruebas sintéticas
Página 5: Plataforma Intel: pruebas de compresión y encoding de video
Página 6: Plataforma Intel: performance en juegos
Página 7: Plataforma AMD: un poco de teoría
Página 8: Plataforma AMD: pruebas sintéticas
Página 9: Plataforma AMD: pruebas de compresión y encoding de video
Página 10: Plataforma AMD: performance en juegos
Página 11: Conclusión
Duda con la temperatura de este Athlon x2 5400+
PLACA PC CHIPS NO HAY VIDEO¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
Ayuda con la renovacion de mi pc
Destacados Julio en Darkness-DC
Minireview ASUS M3A 78EH HDMI (medio pobreton)
Duda con un H.D. Seagate Sata-II
Necesito sugerencias para aumentar la vel. de la memorias.
mensaje al intentar apagar mi PC





Actualmente, tanto los sistemas de AMD como los de Intel utilizan memorias DDR2, cuyo precio difiere significativamente entre una frecuencia de operación y otra. Por eso, pusimos a prueba dos equipos, uno con Socket AM2 y otro con LGA 775, y te contamos exactamente qué diferencia hay entre una memoria y otra en aplicaciones reales.
Con la salida de Windows Vista y los juegos de última generación, la importancia de la memoria RAM se ha incrementado de una manera sumamente importante. Por tal motivo, hasta hace un tiempo los precios de la RAM se habían estancado e incluso habían llegado a subir con respecto al año anterior. Pero, por suerte, en las últimas semanas todo volvió a la normalidad y los precios han bajado significativamente, con una particularidad: la diferencia de precio entre las memorias más económicas y las de mayor calidad se ha hecho enorme.

Frecuencia vs. Cantidad
En el mercado existen módulos de memoria de diversas frecuencias de operación, aunque según el estándar JEDEC se han definido sólo cuatro configuraciones de manera oficial: DDR2 400, DDR2 533, DDR2 667 y DDR2 800. En la actualidad, los módulos DDR2 de 400 MHz ya no se ven, mientras que se han hecho populares en el segmento high-end los módulos certificados para operar a 1066 MHz, así que podríamos agregar esta opción para los más entusiastas.
Nuestros lectores más atentos notarán que en ningún momento hemos usado la palabra "velocidad". La razón de esto es que la velocidad de un sistema de memoria no es sinónimo de la frecuencia de trabajo sino que depende de otros factores, tal vez más importantes, como son la cantidad de memoria RAM disponible. Y es lógico: imaginemos qué pasaría si tuviéramos 512 MB de una memoria súper rápida y necesitáramos colocar 650 MB; los 138 MB restantes tendrían que cargarse en el disco duro, que es infinitamente más lento que la memoria RAM más modesta del mercado y lo echaría a perder todo.
Por cierto, hay otro parámetro de la memoria que afecta al rendimiento: los tiempos de acceso, o latencias. Trataremos este tema más en detalle en otro artículo, pero por lo pronto lo dejaremos de lado por ser un factor que no ha demostrado ser muy determinante en el rendimiento en sistemas con DDR2.
Una cuestión de costos
Y ahora llegamos a la razón por la que hemos hecho este artículo: ¿conviene tener poca memoria, pero rápida, o es mejor adquirir el doble de memoria, pero de menor frecuencia? O también otro tema importante: ¿es necesario gastar U$S 100 más sólo por memoria más rápida, o conviene dedicar ese dinero a otro componente, como el microprocesador, el disco duro o la tarjeta gráfica?
Eso es todo lo que trataremos de analizar en las próximas páginas.